lunes, 19 de julio de 2010

La leyenda del maíz...

De mi maíz ni un grano.
(Anónimo)


internet







La leyenda cuenta que muchos años antes de que estuviera en nuestra tierras Quetzalcóatl, los aztecas sólo comían raíces y algunos animales de la región.

Según no existía el maíz, pues este se encontraba muy lejos atrás de las montañas que rodean al valle de México.



¡Trash, trash!Los antiguos dioses con todas sus fuerzas hicieron lo imposible para poder separar todos los cerros y montañas... pero nunca lo pudieron hacer, jamás lo lograron.


Ellos, Los aztecas buscaron a Quetzalcóatl, le comentaron ese problema...


-Yo se los traeré- les respondió Quetzalcóatl


Quetzalcóatl, ni tantito se cansó, ni se preocupó por separar esas montañas rocosas y pesadas, se vió mucho más inteligente...

Náhual

Quetzalcóatl, sufre una metamorfósis, se convierte en una pequeña hormiga de color negro, no iba sólo, lo acompañaba otra diminuta hormiga, pero esta de color rojo. Se marcharon rumbo a la sierra, se internaron en el bosque, se perdieron en las montañas...


Peligro, la noche en el campo suele ser mortal si este no se conoce, si no se conoce el camino y si no se habla con los árboles y las estrellas. Existieron muchos problemas, pero el gran Dios (transformado aún en Hormiga) lo pudo superar, siempre pensando en el hambre de su gente, de su pueblo.

Atrás de las montañas...

Pudo llegar al maíz, agarró un grano -el más maduro- y lo metió en su diminuta boca hormiga y regresó. Pasaron días y noches largas hasta que llegó, donde entregó ese grano de maíz.


Esa semilla se sembró, creció y luego se cosechó. El maíz fue la herencia, fue el legado más poderoso de Quetzalcóatl, ya que con esto se volvieron un gran Imperio, una gran cultura, construyeron y dominaron ciudades, templos, palacios...hasta la llegada de los putos españoles.